Ourense, 1992.
De pequeñita, antes de empezar a leer, imitaba a los adultos que me contaban cuentos e inventaba los míos.
Hay algo mágico en la narrativa. Una historia, da igual el medio, puede transportarte a lugares increíbles. Estoy convencida de que también nos ayuda a entendernos a nosotros mismos.
Para mí es lo mejor que hay. Frente a mi libreta siento que puedo con todo. Puedo expresar lo que siento o crear emociones nuevas.
Me siento a gusto creando, pero también consumiendo.
Adentrarse en una historia es adentrarse en el mundo de quien lo creó. Es, de alguna forma, una conexión. Estás accediendo a parte de esa persona.
A parte de eso, no sé qué poner aquí. Este es solo un primer encuentro. Si quieres conocerme, ven a verme por el blog. Habrá pedacitos de mí por todas partes. Madre, que gore ha sonado... Pero así se queda, me ha gustado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario